jueves, enero 14, 2010

Me gusta el Crossover.... #y_qué



El pasado 26 de diciembre, al calor de las fiestas decembrinas y el bochorno veraniego propio de Medellín en la época de fin de año, estuve en la fiesta de clausura de una disco que para algunos fue un hito y para otros simplemente una mas de los lugares de rumba de existencia pasajera en el frívolo y caprichoso ambiente Gay de la capital Paisa.

SPLASH abrió sus puertas hace tres años en el sector de Barrio Colombia, una zona industrial donde los talleres mecánicos y empresas de confecciones comparten el espacio con algunas de las discotecas mas animadas de la ciudad. El lugar fue concebido como una discoteca Gay con música 100% house y el éxito fue inmediato... No es exagerado afirmar que en Splash se dieron cita cada fin de semana algunos de los hombres mas lindos de esta ciudad donde la belleza masculina aparece a la vuelta de cualquier esquina.

Aun sin ser el mayor aficionado a la rumba electrónica, el consumo de Popper o el volumen excesivo para mi gusto, no pensaba quedarme por fuera de la diversión. Sin embargo, en escasos dos años la fórmula ya mostraba síntomas de agotamiento: Que la misma música, las mismas fiestas, la atención deficiente... Y especialmente la extraña ausencia de niños lindos, que al final de cuentas fueron el activo intangible mas valioso del lugar.

La fiesta de clausura logró como por arte de magia revivir los buenos tiempos: sitio atestado (de belleza varonil por supuesto), la estridencia de la música que esta vez no me dejó aturdido (será que ya me estoy empezando a quedar sordo) y la misma ruleta de vanidades, para determinar el hombre con mejor cuerpo, la cara mas linda, la pinta mas fashion y todas esas cosas supuestamente tan banales pero que en el fondo a todos nos encantan (o al menos a la Diva escondida que llevamos dentro).

Son las tres de la mañana, pero la noche aun es joven... Como en romería, muchos terminamos en la ultima atracción en furor por estos días: La Pollera: otra bodega acondicionada como discoteca ubicada en el sur de Valle de Aburrá, con una ambientación bastante chabacana, que mas bien asemeja heladería de pueblo de tierra caliente, donde impunemente brillan las lucecitas navideñas durante todo el año y que para mas señas deleita los asistentes con un amplio repertorio de música de moda (de todas las épocas), sin que falten los Merengues chochaleros de Eddie Herrera, algún tema para planchar de Pandora o los éxitos parranderos de Los Cantores de Chipuco.

No puedo dejar de pensar que en el fondo de casi todo Paisa, por muy fashion y postmoderno que se crea, todavía habita el malandro de arrabal amante de los tangos y el aguardiente, o quizás la gallina ilusa, seguidora de culebrones venezolanos y las rancheras a grito herido de Juan Gabriel.

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Una de las ventajas de llegar a cierta edad dentro del ambiente Gay, es que ya no hay honra que guardar ni reputación que cuidar... Lo cual hace posible disfrutar sin prejuicios, expresar sin temores y dejar atras tantos estereotipos propios de Jovencitos con mas músculo que cerebro y mas inseguridades que convicciones.

No faltará quien piense que sitios como La Pollera son mañes y ordinarios, yo no tengo problema en reconocer que me encantan, que prefiero la música tropical al golpeteo electrónico toda la noche... Y sobre todo los hombres normalitos a los modelitos pretenciosos.


7 comentarios:

El Joker dijo...

Monchis

Y quien dijo acasoq ue uno no se la goza con un buen merengue, una cumbia con pollera imaginaria y un mapalé bien bailado que deja entrever la capacidad motriz del bailarin de turno?

Para cada gusto hay sabor y en cuestión de música, Colombia tiene mucho mas sabor del que podría imaginarse, más si a eso se le agrega el envidible clima nocturno de Medellín y la hermosura de sus hombres.

@poloX dijo...

permitiendome complementar el comentario del compañero Joker... Colombia a parte de tener sabor, color y musica, tambien tiene esa gente q se desvive por los innumerables ritmos mezclados con la compañia de su gente amable y hermosa... rock, tecno, tance, hip hop, Reggaeton, porro, cumbia, puya, etc.. etc... tambien tiene genet como tu y tu tu...

Milo Gasa dijo...

Pero cómo te rinde mi querido Monchis... y dos madrugadas seguidas en La Pollera... qué deli. Yo, como tu, creo que ya la época de andar posando o de ser parte del mobiliario de los chochales me ha pasado -eso de ser un nodo en esta ciudad al principio divierte, después aburre -, pero jamás renegaré de lo que hice y de cómo lo disfruté mientras lo hacía.

Como comentario al margen contextaualizado en splash: uno puede morir sin haberse fumado un cigarrillo en su vida, pero no debería hacerlo sin haber probado una pepa.... cosa de locos.

Un abrazote.

tnf25 dijo...

jajaja, me encanta lo del crossover, y es que en una buen anoche de rumba, lo mismo me viene bien desde el ultimo hit discotequero como una cumbia, siempre y cuando queden bien acomodaditas eso si…saludos!

Oz Vega dijo...

si.... harto de los modelitos pretenciosos, tambien ahora veo las cosas más al natural...
Y a mi tambien me gusta el cross over!

Pridamo Prístino dijo...

Hay que tener los pies en la tierra y darse cuenta, convencerse, por favor que en la vida lo real es nuestra realidad, el merengue la salsa, el vallenato, las loquitas flacuchentas y desgarbadas, y esas cosas que se ven en las discotecas, que en realidad son las mejorcitas..., claro con uno que otro niño lindo rondando por allí... Buen post, se cuida.

Mr.Bliss dijo...

No conozco medallo, pero con msi experiencias en otras ciudades e incluso en Paris, puedo decir, que en si los bares gay no me gustan ni cinco, indpendientemente que hayan locas o tipso viriles, considero que la clientela de esos sitios en gente irrelevante y poco interesante, y el mundo gay en si esta lleno de arrivistas y pretenciosos, algunos con complejo de boenitos cuando son mas feos que pegarle a la mama y si son guapos dentro del canon, mas impotables aun... por ende concluyo que la gente gay interesante y chevere suele conocerce fuera de entornos gay, mas en la cotidianeidad que en una megapasareala de la superficialidad y lo patetico que suele ser cualquier lugar de homosocializacion masiva...

Saludos