lunes, marzo 23, 2009

Ya soy Mamá?


Hablar, pensar o reaccionar de igual manera que lo hacen nuestros padres es señal inequívoca de que ya somos "grandes"; sin embargo la situación puede derivar fácilmente de lo meramente cómico a lo penosamente patético cuando pretendemos "aconsejar" nuestros amigos esgrimiendo infructuosamente argumentos que bien podrían haber salido del baúl de la abuelita, el tocador de mamá o el relicario de la tía solterona.

Para entender la cadena de los hechos debo aclarar que mi parcero Ángel o mejor dicho mi "casi-novio" y/o "medio-hijo" me presentó su nuevo levante el pasado fin de semana; se me quedó grabada la cara de perplejidad de mi amigo cuando el noviecito se le apareció de repente en la disco, porque era la ultima persona que esperaba ver ese día y mucho menos en aquel lugar que no permite el ingreso de menores de edad.

Mi intuición me advertía que Ángel andaba en algo así lo negara rotundamente; apenas una hora antes me lo había confirmado mientras tomábamos unas cervezas y me comentó que si bien ya se conocían de tiempo atrás, no tenían siquiera 24 horas de noviazgo oficial.

La noche siguió sin mayores contratiempos; posteriormente mientras comentábamos por MSM los acontecimientos de la noche anterior, me descubrí a mi mismo haciendo la enumeración de los defectos reales e imaginarios del suscrito, argumentando las razones por las cuales la relación me parecía inconveniente.

Yo sé porqué de lo digo...
Hazme caso, que es por tu bien...
Yo sé lo que mas te conviene...

Y ante la inutilidad de los argumentos sólo quedaba la frase lapidaria de nuestras madres:

HAGA LO QUE QUIERA!!!.... (Igualito a mi mama)

Es universalmente conocido que para una madre ninguna mujer está a la altura de su retoño y por eso la relación entre suegra y nuera siempre tendrá la carga de tensión flotando en el ambiente. Normalmente los homosexuales desarrollamos nuestra vida afectiva a una distancia prudencial del entorno familiar y por lo tanto somos ajenos a este tipo de presiones.

No es aventurado afirmar que la lógica materna deduce que nuestra condición de casos perdidos nos impedirá encontrar y mantener una pareja estable, de tal manera que sin importar lo que ocurra siempre estaremos a su lado.

En la sociedad que nos ha correspondido vivir, aun persisten muchos prejuicios y discriminación; sin embargo es justo admitir que la situación mejora día con día.

También es cierto que sin importar el camino que cada quien elija; los lazos de sangre al final predominan y al interior del entorno familiar se puede superar cualquier diferencia.

Pero como lidiar con los disparos de nuestro propio bando, especialmente si llegan de nuestros mejores amigos?

En esta situación pretendí comportarme como mamá; sin embargo mas bien parecía novio celoso y no me corresponde. Lo mas razonable sería mantener una prudente distancia y que las cosas sigan su ritmo natural; ya Ángel tiene suficiente con la cantaleta de su mamá y la ponzoña virulenta de su ex, para encima de todo tener que soportar un amigo celoso.

Así que sinceramente...

QUE HAGA LO QUE QUIERA!!!

viernes, marzo 13, 2009

Los Inolvidables años 80 y la gente de "Ambiente"

En el post anterior inicié una serie que reune recuerdos y comentarios del mundo gay en la ciudad de Medellín que se remontan a la década de los 70 gracias a la colaboración de mis amigos mas veteranos.

Le siguen los inolvidables años 80: Los días de mi tierna juventud en los cuales en rápida sucesión dejé de ser un niño, me fui haciendo hombre... y salí del clóset.


Medellín en aquellos años se caracterizó por el surgimiento del fenómeno del narcotráfico; inicialmente como sucesos aislados que fueron paulatinamente permeando todos los sectores de la sociedad y por supuesto el mundo gay no fue la excepción... El caudal inagotable de dinero fácil era terreno abonado para que Arquitectos, Decoradores, Estilistas, Preparadores de Reinas y Comerciantes de artículos de gusto dudoso a precios escandalosos hicieran su agosto a costillas de personajes con billeteras abultadas y ansiosos de ganar reconocimiento social.

Cada época desarrolla eufemismos propios: Así como los narcos emergentes eran llamados "Traquetos" la comunidad homosexual se auto identificó como "La Gente del Ambiente".


En la medida que fui creciendo, mis inclinaciones empezaron a ser mas evidentes incluso para mi mismo; al recordar esa época caigo en la cuenta de las múltiples insinuaciones, invitaciones con segunda intención y galanteos sutiles de los cuales fui objeto... Si inicialmente no se llegó a nada era porque seguramente aún no estaba listo.

Es por eso que los ochenta son también para mi "La edad de la inocencia", un tiempo donde no era extraño que cuando caminabas por la calle un hombre detuviera su carro a tu lado y te invitara a dar una vuelta, era bastante común lo que se llamaba "Echar dedo" o Autostop... y no faltaron las oportunidades en que lo empleara porque en mis tiempos de estudiante siempre andaba vaciado, sin dinero ni para el pasaje de bus.

He sido amante de la música toda mi vida, y los cantantes que escuchaba revelaban claramente mis ocultas preferencias: Aprendí a Bailar con los discos del Grupo Menudo e imitando los pasos de Michael Jackson; me sabía muchas baladas de Yuri, Daniela Romo y Amanda Miguel... crecí al mismo tiempo que Luis Miguel y me encantaba Chayanne; mi amor platónico era George Michael y confieso que mojaba cuco cuando veía los vídeos de Bon Jovi.



Durante esta década "El Ambiente" comenzó de manera progresiva y sutil a ser visible en nuestra sociedad a través de dos de los iconos inconfundibles de la cultura Gay: Las discotecas y los Gimnasios.

Son inolvidables el Machete, Aquelarre y por supuesto Luchos No.1; existieron otros tantos que no mencionaré porque no tuve la oportunidad de conocerlos.

Aquelarre: En una antigua casona del centro de la ciudad funcionó este bar de luces tenues, buena música y antigüedades por doquier... fue cerrado a principios de los 90 como tantos lugares que vienen y van en la continua competencia por complacer una clientela exigente y voluble, sin embargo yo guardo un recuerdo muy especial porque fue la primera taberna exclusiva para homosexuales que conocí en mi vida.

Lucho´s No. 1: Una Discoteca que funciona aún en nuestros días bajo otro nombre y atiende al público heterosexual de bajo poder adquisitivo y gustos simples... es un lugar venido a menos, que una vez al año organiza una fiesta donde pretende rememorar sus tiempos de gloria; pero es evidente que lo mejor solo permanece en los recuerdos de los que lo disfrutamos en nuestra juventud.

El Machete: La típica cantina de pueblo... aún funciona y conserva cierto sabor sórdido de barco a la deriva con su música de otra época y mobiliario pasado de moda; es algo así como una cápsula del tiempo y ha permanecido prácticamente sin cambios durante mas de 30 años.

los gimnasios arrancaron en esa época, lo mismo que los aeróbicos y el cuidado del cuerpo... sin embargo que lejos y simples se ven las cosas en perspectiva si las comparamos con la estética metrosexual de hoy en día.



Quienes salimos del closet en los 80 podemos afirmar que fuimos la primera generación en esta ciudad que tuvo la oportunidad de vivir su homosexualidad mas allá del encuentro casual para tener sexo; el establecimiento de sitios para la diversión nocturna abrió un espacio de socialización con nuestros iguales en los cuales nos sentimos por primera vez libres de expresar abiertamente nuestra manera de ser y sentir. No puede negarse que eran lugares mas bien precarios, oscuros y bastante discretos; sin embargo eran nuestro refugio contra la intolerancia que se respiraba afuera, y este sólo hecho los convierte en inolvidables para los que despertamos al ambiente durante esos años.

Siguiente publicación.... los explosivos 90

miércoles, marzo 04, 2009

La Maldita Primavera?


Este no es un post de música de plancha, aunque no me da pena aceptar que me crié oyéndola sentado en el suelo con mis juguetes mientras la empleada doméstica, una mujer morena y generosa de carnes escuchaba impenitente una radio gangosa que escupía baladas al tiempo que se dedicaba al caluroso trabajo de planchar los géneros.

Ahora que ando por la mediana edad, tengo el privilegio de ver las generaciones que me preceden y las que vienen detrás y al compararla con la mía que esta en el medio, puedo constatar las diversas maneras que cada uno tiene de vivir su sexualidad en una sociedad que ha sido tan tradicionalista y marrullera como la de la Bella Villa de Medellín.

Acá se recopilan una serie de percepciones y lugares que seguramente resultarán familiares para algunos y extraños para la gran mayoría.

Inicialmente cuando escribía el borrador me percaté que sería una publicación demasiado larga, y como soy enemigo de los post kilométricos, decidí dividirlo en varias entregas.

La Generación de "Los Señores" (Los Gloriosos años 70)

En esta categoría se incluyen los hombres que a la fecha ya están entrados en los 50 o incluso mas arriba... yo tengo el privilegio de tener entre mis conocidos unos cuantos veteranos que asistieron al Festival de Ancón por allá en el año 1971... era la época romántica de los Hippies, el Rock and Roll, el comunismo militante y las trabas inocentes con mariguana.

Que opción tenían los hombres con deseos invertidos en una sociedad patriarcal donde todas las familias prestantes se conocían y se rezaba el piadosamente el rosario diariamente a las cinco de la tarde?

En aquellos tiempos la idea de irse a vivir solo era algo impracticable, declararse "mariposo" o "dañado" inconcebible y enamorarse de otro hombre absurdo.

A falta de lugares públicos donde interactuar, la vieja guardia se ingenió la muy astuta artimaña de adquirir o alquilar fincas en los alrededores de la ciudad, y fue así como muchas veredas en el oriente cercano se poblaron de cabañas de recreo que eran visitadas sagradamente cada fin de semana.



En la privacidad de esas casas campestres había licencia para todo: licor, música, baile, disfraces, reinados, idilios de fin de semana, orgi-piñatas y demás actividades exclusivas de los hombres de conducta dudosa.

La sexualidad gay era vivida como algo clandestino, inscrito en bacanales de ocasión y a casi nadie se le pasaba por la cabeza la idea de tener una relación estable; la carne nueva cumplía su propósito y luego era pasada de mano en mano o de catre en catre en un ambiente desinhibido de diversión y jolgorio permanente.

Que tiempos aquellos!!!

Hoy en día, los señores aún se reúnen al menos una vez a la semana para jugar cartas y compartir su horas ociosas, algunos ya están jubilados disfrutando de un tranquilo retiro de la vida pública y el mundanal ruido; sin embargo son un compendio de historias que darían para llenar este blog y otra docena mas.

De ellos he aprendido el valor de la amistad; cuando el cuerpo ya no responda y la compañía tenga un precio, siempre estarán los amigos... los AMIGOS de verdad, por eso tengo muy claro que hay que cultivarlos desde ahora.

También puedo decir que casi todos terminaron viviendo solos por sustracción de materia (sin padres o hermanos), en general le tienen respeto a la muerte y un terror enorme a las enfermedades degenerativas (bueno, a eso le teme todo el mundo).

Sin embargo aún se entusiasman ante la visión de un cuerpo firme y un rostro lozano... parece que hay ciertas cosas que nunca cambian

Video de Regalo:

Debido a que la música de los sesenta es identificada con "la nueva Ola" y los setenta es definitivamente plancha; escogí este tema como muy ilustrativo del plumero evidente de aquellos años.

Lo tiene todo: Música pegajosa, disfraces, bailes exagerados, etc... En resumen no puedo concebir algo mas maricón.

Solamente imaginen un grupo de locas desmontando las cortinas y las pantallas de las lamparas para inventarse los vestidos que utilizarían en el reinado.



Próxima publicación... La Mediana Edad (osea la mía)

Notas al pie:

1. Para quién no lo sepa la Bicicleta que ilustra este post, era conocida popularmente como "monaretta".... no puedo siquiera imaginar los comentarios de que sería objeto un hombre que tuviera el coraje de salir a la calle hoy en día en semejante esperpento.

2. La foto de la fiesta fue publicada con la autorización del autor.