miércoles, febrero 27, 2008

El Corazón de Madre: Tercer Acto.

En este post termino la conversación entre mis personajes Ángel y Maité.
A este tema ya se le han dado muchas vueltas durante el último mes y finalmente llegó el momento para publicar.

Las razones para mi silencio tienen que ver con mi deseo de que esta historia registrara algunos hechos que se están desarrollando en la vida de uno de mis mejores amigos.

De otra parte el diálogo refleja lo que yo hubiera querido para mi vida cuando llegó mi momento.

Afortunadamente los tiempos han cambiado, hoy en día es otra la mentalidad y el criterio con el cual se juzga lo correcto y lo incorrecto... Todo indica que las cosas seguirán mejorando en el futuro.

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Maité: Hijo usted está seguro de lo que me acaba de decir?

Ángel: Mas o menos mamá.

Maité: Como así que mas o menos?.. Es si o no?

Ángel: Bueno mamá, si ... La verdad si.

Maité: Sí le gustan los hombres?...

Ángel: Si mamá... Si.

Maité: Ay hijo!!!!

Ángel: Snif!!!

Maité: Que irá a decir la gente!!

Ángel: Y es que eso es lo único que a usted le importa?

Maité: No me malinterprete, es que no quiero que sufra o que lo traten mal.

Ángel: Eso es lo de menos mamá, usted sabe que a mi la gente de por aquí no me interesa.

Maité: Quiere que le diga algo?

Ángel: Si... Qué?

Maité: Yo ya sabía.

Ángel: Como así... Y a usted quién le vino a contar cosas de mi?

Maité: Nadie hijo; mi corazón siempre me lo dijo... Y su madrina.

Ángel: Y mi madrina que tiene que ver en esto?

Maité: Desde que usted estaba muy pequeñito, ella siempre me decía que le pusiera cuidado, que fuera estricta con usted, que no lo desamparara.

Ángel: Y cuidarme como de qué?

Maité: De usted mismo; usted tiene capacidad para hacerse todo el daño del mundo si no se cuida.

Ángel: Pero yo no soy malo!

Maité: Claro que no hijo; pero en el mundo hay mucha mentira, envidia y falsedad; usted puede coger un mal camino; ya le he dicho infinidad de veces que no me gustan algunos de esos amigos suyos.

Ángel: La verdad es que los que usted conoce no son los únicos amigos que tengo; yo conozco mucha gente de la universidad y el gimnasio, yo salgo de rumba con ellos a veces; no todos son de mi edad y hay algunos mayores que ya son profesionales, y hasta tienen carro.

Maité: Como el señor que lo trae?

Ángel: Si como ese y otros, incluso el me dice siempre que tiene muchas ganas de conocerla a usted?

Maité: A mi?... Y eso como para qué?

Ángel: Vaya usted a saber, la verdad yo no le hago mucho caso.

Maité: Y de ése muchacho Samuel; cuando lo va a volver a invitar?

Ángel: Un día de estos.

Maité: Eso me suena a "nunca".

Ángel: La verdad es que andamos como peleados.

Maité: Pero no me había dicho que estaba con él?

Ángel: Exacto mamá, "estaba".

Maité: Y entonces ahora qué?

Ángel: Ahora nada mamá, estoy solo.

Maité: Hasta mejor hijo; no piensa que de pronto eso es un capricho suyo y que a lo mejor si conoce algunas niñas usted de pronto se alivia y se olvida de eso de ser... Como es que me dijo... Gay?

Ángel: No mamá no creo... Y usted tiene razón, yo siempre he sido así.

Maité: Pero desde cuando, cómo, porqué?

Ángel: No me pregunte esas cosas que ni yo mismo sé... Simplemente es así y punto.

Maité: Mejor déjese de pendejadas, usted porqué no intenta cambiar?

Ángel: Para qué, mamá ... Ademas ya lo intenté y no se puede... Es que usted no entiende.

Maité: Ángel.... Yo de pronto hasta si entiendo.

Ángel: No crea mamá; cómo es posible que usted entienda lo que yo siento?

Maité: Porque soy su madre, porque lleva mi sangre, porque yo tengo mas años que usted y he vivido mucho mas. Aunque usted nunca me haga caso y le parezca mis palabras son simple cantaleta.

Ángel: No me diga esas cosas!

Maité: Tengo todo el derecho de decirlas porque soy su madre y mientras usted viva en esta casa me va a respetar!

Ángel: Ay... ya va a comenzar!

Maité: No hijo, no crea... Yo solamente se lo digo por su bien, mucho cuidado con la gente que se relaciona, a mi la verdad ya me estaba cayendo bien ese muchacho Samuel ... No me gusta que se junte con gente mayor; de seguro no tendrán buenas intenciones.

Ángel: No crea mamá hay gente buena, no todos son gente mala..

Maité: Yo no estoy diciendo que sean gente mala, pero me da miedo que se quieran aprovechar de usted.

Ángel: Yo me se cuidar solo!

Maité: No creo.... El día que tenga trabajo y se mantenga por si mismo hablamos.

Ángel: Usted porqué me está diciendo todo esto?

Maité: Yo hace rato le dije que yo siempre presentí que algo no andaba bien con usted, su madrina siempre me lo decía, usted nada que consigue novia, esos amigos que usted tiene, esa permanente salidera suya de rumba sin yo saber con que y con quién, ese muchacho Samuel, el señor del carro; todo va encajando en mis sospechas, y ahora usted me lo confirma todo!

Ángel: Y entonces... que me piensa hacer?

Maité: Pues por ahora nada.... La verdad no sé, estoy confundida, me siento triste al confirmar mis presentimientos y me pregunto en que fallé con usted, yo siempre he tratado de darle lo mejor de mi dentro del escaso tiempo que me queda entre el trabajo y los oficios de la casa. Siempre me he sacrificado por usted y por su hermano para que ahora me tenga que ver en esta situación

Ángel: Ay mama, no me haga sentir mal que yo no lo estoy con el ánimo de ofender, yo soy así y punto; eso no se puede cambiar.

Maité: Yo supongo que eso no se cambiar... Pero qué voy hacer?

Ángel: Si quiere dejamos la conversación en este punto por ahora... No le parece?

Maité: No sé.

Ángel: Si?

Maité: No!

Ángel: No?

Maité: Bueno.... Si, pero porqué no invita el próximo sábado por la tarde a ese muchacho Samuel otra vez, que lo quiero conocer mejor.

Ángel: Qué?

Maité: Si.

Ángel: No!!!!

Maité: Si... Y luego ya veremos.

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Epílogo:

Esta historia comenzó como un simple juego de palabras en medio de una conversación por Messenger con mi mejor amigo; y me pareció un tema interesante para desarrollar en el blog.

Nunca imaginé que mis palabras se fueran a convertir en realidad; sin embargo y aunque parezca extraño, los dos primeros actos han sucedido palabra mas, palabra menos tal y como los relaté.

El largo tiempo sin publicar se debe a que estaba esperando la conclusión de la historia en el mundo real para ambientarlo en el Blog; sin embargo en casa de mi parcero no se ha vuelto a mencionar el asunto. Yo creo que Maité ya ha oído suficiente por el momento y aun está en proceso de asimilar la nueva realidad o también y muy seguramente es que Ángel hábilmente ha logrado evadir el tema.

He decidido publicar este ultimo post con la confianza puesta en que mi amigo conservará el apoyo de su madre y no será rechazado simplemente por ser diferente.

Angel, Maité, Samuel y el Señor del Carro son personajes del mundo real.

Mensaje para el Señor del Carro: A pesar del afecto que sientes por Ángel, debes entender que tu tiempo ya pasó y no puedes recuperar tu juventud a través él, déjalo que descubra su destino por si mismo.

Mensaje para Samuel: La Vida te da nuevamente una oportunidad, no desatiendas su llamado y permite que el amor se consolide.

Mensaje para Maité: Tu corazón no te ha engañado, siempre has trabajado para dar lo mejor de ti y no te sientas culpable de nada; la vida toma diferentes caminos y Ángel ya eligió el suyo. Siempre será tu hijo y para él lo mas importante es tener la certeza de que pase lo que pase siempre contará con tu amor.

Mensaje para Ángel: Mi adorado tesoro, las decisiones que tomes en este momento de tu vida tendrán grandes implicaciones en el porvenir, yo deseo lo mejor para tí y yo aspiro a que las personas que te aman tambien lo harán. Has iniciado un camino que no tiene retorno y debes confiar en que el amor de tu madre logrará superar todas las dificultades; debes ser valiente y sincero, yo confío en que todo saldrá bien.





Ángel:

Debes llenarte de valor y no seguir con las repuestas evasivas;
el momento de la verdad ha llegado:
te deseo muy buena suerte y te quiero mucho.


sábado, febrero 02, 2008

El Corazón de Madre: Segundo Acto


Este post es la segunda parte de un diálogo entre mis dos personajes que definitivamente salió muy largo como para pretender incluirla de un solo envión.

Además el hecho de dividirla la da una carga de suspenso y curiosidad que resulta muy atrayente.

Las conversaciones son como la vida: uno sabe como empiezan, pero nadie puede adivinar adonde nos llevan ni como terminan.

Por eso retomando la historia "El Corazón de Madre", recapitulamos:

Los personajes son:

Maité: Mujer madura y trabajadora, que al llegar a su mediana edad piensa que ya ha recorrido un buen camino en la vida y que tal vez que ya no le quedarían muchas cosas de que sorprenderse, sin embargo un extraño giro del destino la confronta con una realidad para la cual nunca pensó debería prepararse.

Angel: Hijo menor de Maité, que recién cumple la mayoría de edad y se encuentra en un momento de su vida en el cual descubre enormes contradicciones entre sus sentimientos y lo que le enseñaron como correcto y adecuado para el.

En el capítulo anterior Angel como quien no quiere la cosa le hace un comentario suelto a Maité, sin tener en cuenta que ella que es mucho mas astuta y aprovecharía cualquier oportunidad para obtener de su esquivo hijo toda la información que deseara.


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-Maité: Hijo usted cada vez me deja mas confundida.

-Ángel: Peor estoy yo mamá.

-Maité: Porqué mejor no me cuenta todo desde el principio?

-Ángel: Hay mamá como se le ocurre!

-Maité: Y porque no?

-Ángel: No acabaríamos nunca!

-Maité: Bueno, cuente pues lo mas importante.

-Ángel: Le estaba diciendo que un man del gimnasio me está diciendo cosas raras.

-Maité: Si... escucho.

-Ángel: Resulta que el va a la misma hora que yo, y desde hace días me pone conversa.

-Maité: Bueno y que le pregunta?

-Ángel: Cualquier bobada, que como se hace este ejercicio, que le diga la hora, que si me di cuenta que va a llover, y cosas de esas.

- Maité: Pero eso que tiene de raro?

-Ángel: Eso nada mamá, pero es que me mira de una forma!

-Maité: Bueno y usted que ha hecho?

-Ángel: Pues yo, NADA ... que está creyendo?

-Maité: Ángel...

-Ángel: Si mamá?

-Maité: Dígame la verdad...

-Ángel: Qué?

-Maité: Lo que le dije.... me lo cuenta TODO.

-Ángel: Pero si ya le conté todo!

-Maité: No me mienta hijo... Yo se que usted me está ocultando algo.

-Ángel: No vé! ... Por eso es que a mi no me gusta contarle nada... Es que usted inmediatamente se empieza a imaginar cosas.

-Maité: Snif!

-Ángel: Mamá?

-Maité: Hijo!

-Ángel: Mamá que le pasa?

-Maité: Hay hijo... Sabe?... Usted no se imagina lo que yo lo quiero!!

-Ángel: Vea... Ya se me está enloqueciendo!

-Maité: Le voy a preguntar algo, pero quiero que sea sincero.

-Ángel: Mamá!... Y ahora qué?

-Maité: Prométame que me va a decir la verdad.

-Ángel: Tocará...

-Maité: Hijo usted porqué no tiene novia?

-Ángel: Qué?

-Maité: Y esos amigos suyos...

-Ángel: Qué pasa con mis amigos?

-Maité: No me cambie el tema!

-Ángel: Mamá otra vez con esas bobadas, ya le dije que no tengo novia porque las viejas de por aquí son muy boletas.

-Maité: Hijo, no me engañe!... Y es que esos muchachos con los que usted sale; no me gustan.

-Ángel: Ya le dije que se visten así para ir de rumba, es la moda.

- Maité: Y el del carro?

-Ángel: Cual del carro?

-Maité: El que lo está recogiendo últimamente.

-Ángel: Cual del carro?

-Maité: El mismo que lo trae del gimnasio todos los días y lo deja a dos cuadras de la casa, yo me he dado cuenta que se queda conversando con el un rato antes de bajarse.

-Ángel: Vea, no ve!!, por eso es que yo no le hablo a nadie de por aquí... Todos son unos chismosos, envidiosos, que vienen a decirle cosas de uno!

-Maité: A mi nadie me dijo nada.... Yo lo vi con mis propios ojos, y es un señor el que lo trae.

-Ángel: Y eso que tiene? Yo no estoy haciendo nada malo.

-Maité: Ángel ese señor es el que le está diciendo cosas?

-Ángel: Mamá deje ya la preguntadera, que no me gusta.

-Maité: Dígame la verdad Ángel.

-Ángel: Mamá, deje así... Ademas ya le dije ayer que no me volviera a traer.

-Maité: Sniff!!!

-Ángel: Vea mamá, mejor dejemos la cosa así.

-Maité: Hijo...

-Ángel: Deje mejor así mamá no hablemos mas del asunto.

-Maité: Usted esta saliendo con ese señor?

-Ángel: que...QUÉ?

-Maité: Sniff..... Hay hijo, en que esta usted metido!

-Ángel: Qué cosas se está imaginando de mí?

-Maité: Lo que yo me imagine no importa... Lo que quiero es que me hable con la verdad

-Ángel: Ese señor es simplemente un amigo que conocí en el gimnasio, pero ya le dije que no vuelvo a salir con el.

-Maité: Que tan amigo?

-Ángel: Solamente un conocido.

-Maité: Pero de cuando acá empezó a decirle esas cosas?

-Ángel: El a mi me saludaba no mas y una vez me lo encontré en la rumba y estuvimos conversando.

-Maité: Y entonces?

-Ángel: Pues me pidió el teléfono y yo se lo dí.

-Maité: Y usted porqué le tiene que estar dando el teléfono a todo el mundo?

-Ángel: Mamá deje de hablar bobadas que eso no tiene nada de malo.

-Maité: Estos jóvenes de ahora...

-Ángel: Me empezó a llamar y me hacía invitaciones a salir y cosas de esas.

-Maité: Y entonces?

-Ángel: Pues nada. solamente salí con el una vez y me invitó a comer hamburgesa y ya, después fué que empezó con la llamadera, pero me cansé porque está como muy intenso.

-Maité: Y ese otro amigo suyo..

-Ángel: Quién?

-Maité: Del que estábamos hablando antes.

-Ángel: Si? ... que pasa con el?.

-Maité: Eso precisamente... que pasa con EL, dígame usted.

-Ángel: Pues nada... Que va a estar pasando?

-Maité: Yo creo que usted tiene algo con él.

-Ángel: MAMÁ!!!

-Maité: Hijo, yo a usted lo quiero mucho, lo he protegido desde que era pequeñito, lo he visto crecer y ya casi es todo un hombre... Yo presiento que hay algo mas que una amistad entre usted y ese muchacho Samuel.

-Ángel: Mamá, que cosas dice!!

-Maité: Yo he pasado las noches en vela últimamente pensando mucho en usted y no sabia de que manera decirle esto pero, desde las fiestas de navidad, la forma como usted se comportó, como lo miraba y como conversaba con él; lo fácil que acepto cuando yo lo invité para que se quedara amaneciendo aquí, y sabiendo yo lo complicado que usted siempre ha sido para eso, yo empecé a confirmar mis sospechas.

-Ángel: Sniff!!

-Maité: Al otro día cuando usted se levantó y le vi la cara ya no me quedaron dudas, quise hablar con usted en ese mismo momento, pero no me atreví, no sabia que decirle... Y es eso lo me tiene muy triste... Sniff!!

-Ángel: No llore mamá

-Maité: Es que no se que hacer...Sniff!!!, dígame la verdad!!

-Ángel: Bueno mamá..... si... Samuel y yo somos muy buenos amigos.

-Maité: Que tan buenos amigos?

-Ángel: AMIGOS.

-Maité: Pareja?

-Ángel: Si mama, es que yo creo... bueno, no sé... es que de pronto... Yo como que soy gay.

-Maité: Que?

-Ángel: Lo que escuchó mama... G -A -Y...... snif!!!!

-Maité: Osea que si le gustan los hombres?

-Ángel: Mas o menos... snif!!!

-Maité: Como así que mas o menos?

-Ángel: Mamá eso es muy complejo y yo estoy muy confundido, pero digamos que por ahora ..... como que si.

-Maité: Si?

-Ángel: Si


Maité y Angel se miraron mudos de asombro ante lo que se habían dicho y escuchado en esa habitación... pasarían algunos instantes antes que la carga de energía que saturaba ese recinto se disipara del todo.

Como tomará Maité la confesión de su hijo?

Perderá nuestro héroe el apoyo y cariño de la autora de sus días?

Alcanzará finalmente la felicidad y la libertad nuestra palomita confundida?

No se pierda la conclusión de esta blogonovela "El Angel Caído" en una próxima publicación de Monchis.