
Hablar, pensar o reaccionar de igual manera que lo hacen nuestros padres es señal inequívoca de que ya somos "grandes"; sin embargo la situación puede derivar fácilmente de lo meramente cómico a lo penosamente patético cuando pretendemos "aconsejar" nuestros amigos esgrimiendo infructuosamente argumentos que bien podrían haber salido del baúl de la abuelita, el tocador de mamá o el relicario de la tía solterona.
Para entender la cadena de los hechos debo aclarar que mi parcero Ángel o mejor dicho mi "casi-novio" y/o "medio-hijo" me presentó su nuevo levante el pasado fin de semana; se me quedó grabada la cara de perplejidad de mi amigo cuando el noviecito se le apareció de repente en la disco, porque era la ultima persona que esperaba ver ese día y mucho menos en aquel lugar que no permite el ingreso de menores de edad.
Mi intuición me advertía que Ángel andaba en algo así lo negara rotundamente; apenas una hora antes me lo había confirmado mientras tomábamos unas cervezas y me comentó que si bien ya se conocían de tiempo atrás, no tenían siquiera 24 horas de noviazgo oficial.
La noche siguió sin mayores contratiempos; posteriormente mientras comentábamos por MSM los acontecimientos de la noche anterior, me descubrí a mi mismo haciendo la enumeración de los defectos reales e imaginarios del suscrito, argumentando las razones por las cuales la relación me parecía inconveniente.
Yo sé porqué de lo digo...
Hazme caso, que es por tu bien...
Yo sé lo que mas te conviene...
Y ante la inutilidad de los argumentos sólo quedaba la frase lapidaria de nuestras madres:
HAGA LO QUE QUIERA!!!.... (Igualito a mi mama)
Es universalmente conocido que para una madre ninguna mujer está a la altura de su retoño y por eso la relación entre suegra y nuera siempre tendrá la carga de tensión flotando en el ambiente. Normalmente los homosexuales desarrollamos nuestra vida afectiva a una distancia prudencial del entorno familiar y por lo tanto somos ajenos a este tipo de presiones.
No es aventurado afirmar que la lógica materna deduce que nuestra condición de casos perdidos nos impedirá encontrar y mantener una pareja estable, de tal manera que sin importar lo que ocurra siempre estaremos a su lado.
En la sociedad que nos ha correspondido vivir, aun persisten muchos prejuicios y discriminación; sin embargo es justo admitir que la situación mejora día con día.
También es cierto que sin importar el camino que cada quien elija; los lazos de sangre al final predominan y al interior del entorno familiar se puede superar cualquier diferencia.
Pero como lidiar con los disparos de nuestro propio bando, especialmente si llegan de nuestros mejores amigos?
En esta situación pretendí comportarme como mamá; sin embargo mas bien parecía novio celoso y no me corresponde. Lo mas razonable sería mantener una prudente distancia y que las cosas sigan su ritmo natural; ya Ángel tiene suficiente con la cantaleta de su mamá y la ponzoña virulenta de su ex, para encima de todo tener que soportar un amigo celoso.
Así que sinceramente...
QUE HAGA LO QUE QUIERA!!!
Para entender la cadena de los hechos debo aclarar que mi parcero Ángel o mejor dicho mi "casi-novio" y/o "medio-hijo" me presentó su nuevo levante el pasado fin de semana; se me quedó grabada la cara de perplejidad de mi amigo cuando el noviecito se le apareció de repente en la disco, porque era la ultima persona que esperaba ver ese día y mucho menos en aquel lugar que no permite el ingreso de menores de edad.
Mi intuición me advertía que Ángel andaba en algo así lo negara rotundamente; apenas una hora antes me lo había confirmado mientras tomábamos unas cervezas y me comentó que si bien ya se conocían de tiempo atrás, no tenían siquiera 24 horas de noviazgo oficial.
La noche siguió sin mayores contratiempos; posteriormente mientras comentábamos por MSM los acontecimientos de la noche anterior, me descubrí a mi mismo haciendo la enumeración de los defectos reales e imaginarios del suscrito, argumentando las razones por las cuales la relación me parecía inconveniente.
Yo sé porqué de lo digo...
Hazme caso, que es por tu bien...
Yo sé lo que mas te conviene...
Y ante la inutilidad de los argumentos sólo quedaba la frase lapidaria de nuestras madres:
HAGA LO QUE QUIERA!!!.... (Igualito a mi mama)
Es universalmente conocido que para una madre ninguna mujer está a la altura de su retoño y por eso la relación entre suegra y nuera siempre tendrá la carga de tensión flotando en el ambiente. Normalmente los homosexuales desarrollamos nuestra vida afectiva a una distancia prudencial del entorno familiar y por lo tanto somos ajenos a este tipo de presiones.
No es aventurado afirmar que la lógica materna deduce que nuestra condición de casos perdidos nos impedirá encontrar y mantener una pareja estable, de tal manera que sin importar lo que ocurra siempre estaremos a su lado.
En la sociedad que nos ha correspondido vivir, aun persisten muchos prejuicios y discriminación; sin embargo es justo admitir que la situación mejora día con día.
También es cierto que sin importar el camino que cada quien elija; los lazos de sangre al final predominan y al interior del entorno familiar se puede superar cualquier diferencia.
Pero como lidiar con los disparos de nuestro propio bando, especialmente si llegan de nuestros mejores amigos?
En esta situación pretendí comportarme como mamá; sin embargo mas bien parecía novio celoso y no me corresponde. Lo mas razonable sería mantener una prudente distancia y que las cosas sigan su ritmo natural; ya Ángel tiene suficiente con la cantaleta de su mamá y la ponzoña virulenta de su ex, para encima de todo tener que soportar un amigo celoso.
Así que sinceramente...
QUE HAGA LO QUE QUIERA!!!













